miércoles, diciembre 20, 2006

¿Justicia?

Quizá iniciativas como esta no tengan suficiente fuerza. Tal vez no merezca la pena reivindicar nada sobre algo tan lejano e irreal en nuestras vidas. Sin embargo, como médicos la vida para nosotros tiene un valor especial, y la integridad y los derechos humanos son parte inalienable del individuo. Sólo así se puede entender la medicina, y por eso, considero que no está de más mostrar mi desacuerdo con la sentencia del Gobierno de Libia que condena a muerte a cinco enfermeras y un médico extranjeros que confesaron, bajo tortura, haber inoculado el virus del SIDA a más de 400 niños en el hospital de Al-Fateh en Benghazi en 1998.

Tras haber revisado el caso, parece que dicha acusación es infundada, y que el proceso judicial es claramente corrupto y malintencionado. Parece ser que son en realidad las malas condiciones sanitarias del hospital junto a una mala política de prevención las culpables del contagio masivo. Además, mediante análisis genéticos e inmunológicos de diversos grupos independientes, se ha concluído que muchos de estos niños ya padecían la enfermedad antes de 1998. Se ha redactado incluso un informe científico oficial que prueba la inocencia de los facultativos.
El tema ha llegado tan lejos que hasta la revista Nature ha dedicado una editorial y son numerosas las Organizaciones Internacionales y países que han mostrado públicamente su repulsa.
Sirva este post como muestra de mi rechazo a la pena de muerte y a la tortura.

Vía Escolar
Vía Ciencia y lejos
Vía El País digital

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